El Almanzor

3 de junio de 2008. Para empezar este blog


Diré que soy castellano de tierra llana, la región de Tierra
de Campos. Cereales y barro. Sol y heladas. Gentes curtidas por el cierzo que reseca las gargantas y ciega los ojos.
Tierras venidas a menos, a casi nada.
Pero Castilla es mucho más. Montañas y bosques, ríos y lagunas, ciudades y aldeas que aún conservan esplendor y belleza de tiempos ancestrales.
Mi propósito es ir añadiendo a esta página sugerencias que se me ocurran con motivo de mis paseos y visitas por esta tierra mía.

domingo, 18 de octubre de 2009

Medina Azahara (Madinat al-Zahra)

    Tengo que terminar de contar mi visita a Córdoba, y lo hago recurriendo a los restos arqueológicos de Madinat al-Zahra, nombre con el que se denomina actualmente a lo que siempre hemos llamado Medina Azahara.

    Está a las afueras de Córdoba, aproximadamente a unos siete kilómetros, en la dirección de Sevilla por la margen derecha del río Guadalquivir.

    Apoyada sobre la ladera de las estribaciones finales de Sierra Morena, la ciudad se abre al mediodía, en una especie de graderío que entonces, siglo X, se recorría a la inversa de como actualmente se hace. La entrada principal estaba al sur, en la parte del río, en tanto que ahora se accede a ella desde el norte, por la parte más alta; de esta guisa, la primera imagen que uno tiene apenas atraviesa la pequeña puerta de entrada del recinto es una espectacular panorámica de lo que está descubierto y de toda la campiña que se extiende hasta el horizonte, subbética incluída, allende el Guadalquivir.

     Cuenta la historia que fue mandada construir por Abderramán III y que su hijo y sucesor  Alhaken II la amplió y reformó.


     Pero no pienso contar más, que tampoco lo sé. Podéis encontrar en Internet todo cuanto queráis sobre Medina Azahara. Yo os propongo Wikipedia, que dice bastante y suficientemente escueto y claro.

     Yo sólo quiero decir que estuve allí, que disfruté visitando ruinas escavadas y muros y arcos reconstruidos; que leí carteles explicativos y orientaciones didácticas sobre la vida y milagros de quienes fueron sus moradores; y que fotografié algunas cosas, y que hice un resumen del cual ha salido este vídeo que podéis, si os place, visionar:



   
     Termino añadiendo esto: Dos días después de mi visita al monumento, se inauguró el Centro de Interpretación y Museo que se constituye en entrada única y obligada del recinto. Los visitantes son, pues, recibidos en este lugar, donde deben dejar los vehículos que hayan traído, y a partir de aquí son guiados por todo el recorrido y transportados en vehículos apropiados.

     Ni que decir tiene que el cambio sustancial es que hasta ahora la entrada era libre, o sea gratis, y a partir de este momento se cobra. A lo mejor se gana en calidad, y quienes lo visiten aprendan más de ahora en adelante. Yo, os lo puedo asegurar, quedé satisfecho de la forma en que lo hice.

Arbol en Peñalba de Santiago